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| Presentación en la Aula Magna, UAB Fotografía propia |
La conferencia trató de lo que se está viviendo hoy en día en la profesión del periodismo, en cómo las cosas han cambiado y cómo muchas otras están saliendo a la luz.
"Tengo 69 años, no estoy muerta y tengo mucha mala leche", ¿qué mejor comienzo que una presentación atípica pero cañera? Totalmente, Maruja Torres. Profesional, pero sin dejar de lado la coña, la seriedad y el ser directa. Así pues, empezaba Maruja Torres a hablar del periodismo, de la manera en la que ha evolucionado y de qué manera se ve ahora.
Defendía que en este momento se está viviendo un "retroceso de las libertades", en que no te queda más solución que acabar claudicando, en pasar por el aro frente a las oposiciones, ideologías y las aparentemente libertades personales. Luchadora, Maruja Torres dio paso a la situación que está viviendo el diario El país, en el que "138 periodistas opuestos al sistema serán sustituidos por periodistas dóciles que están dispuestos a obedecer todo por x sueldo"
Aun así, la profesional periodista y escritora defendía que "el momento de ahora no es tan malo, ya que de momento, aún podemos poner los pies en la tierra." Atado a esto venía lo que a continuación explicó Maruja Torres, que "es muy importante tener memoria, pero más importante es aún tener esperanza" Y es que, ¿quiénes somos si no albergamos en nosotros un poco de esperanza?
Según Maruja Torres, y con la que estoy de acuerdo, "el por qué es la pregunta esencial de la vida", sin un por qué, considero, no podemos avanzar.
"El periodismo es un oficio, tiene una parte de servicio público; no puedes engañar. Si quieres hacer fantasía, dedícate a la publicidad". Un mensaje directo, claro y sencillo, con el que Maruja Torres pretendía alertarnos sobra le ética que reside en el periodismo, aunque parezca que cada vez menos sea considerada una fuente de informar y de hacer justicia en el momento por el que estamos pasando. "El periodista está para decir la verdad, no para ir a la cruz roja, ni para poner vendas, ni para dar la extremaunción." Otra vez, directa, Maruja Torres se muestra prosoviética, "subversiva" incluso, una buena profesional que sabe muy bien qué profesión escogió y cuál fue su motivo.
Relacionado a esta ética que reside, o que al menos debería residir en la profesión del periodista, Maruja Torres, creo que con toda la razón del mundo, dice que "el peloterismo ha llegado a un punto salvaje". Claro que es normal que todo el mundo tenga miedo a perder el trabajo, pero no por eso hay que dejar atrás la profesionalidad, la ética y las cualidades que un buen profesional debe tener, al fin y al cabo, porque así es considerado como tal.
Haciendo perfecta alusión al momento por el que estamos pasando, dice Maruja Torres que "todo está en estado de descomposición. Todo se va a ir a la mierda, y vosotros sois los nuevos portadores. La nueva generación debéis barrer y boicotear, profesionalmente, a aquellos hijos de padres ejecutivos". Entre aplausos y comentarios de admiración, los asistentes de la conferencia captaron muy receptivamente el mensaje que quería transmitir Maruja Torres, y es que somos nosotros los que tenemos que luchar en base a una sociedad que tenga libertades de todo tipo, para no dejar que todo se marchite; de la misma manera que generaciones anteriores, con muchos años de lucha, consiguieron lo que hoy en día se nos está substrayendo, como sociedad.
"¿Qué puedes hacer en contra del caciquismo? Si estás en La Vanguardia y no estás de acuerdo con Mas? Romper el techo, meterles miedo. Siempre tenemos las de perder, pero siempre debéis defender la verdad". Esta reivindicación creo que fue el del momento álgido de la conferencia. Maruja Torres evidenció lo que más daño le está haciendo a la sociedad, y hablando de periodismo y de la manipulación de la información, como buen ejemplo puso Maruja Torres. Debemos romper, debemos morder, debemos arañar hasta hacernos un pequeño espacio en este mundo tan grande, debemos hasta ser viles con las personas que están por encima de otras y acabar de una vez con todo este problema de manipulación.
Llegando al final de la conferencia, Maruja Torres hablaba de la profesión del periodismo haciendo el paralelismo de una noria. "El periodismo es como una noria. Hay momentos que estás arriba y momentos que estás abajo. Hay momentos en que la gente te aprecia, tienes éxito... Pero hay momento en los que no tienes ni contrato..." Con este desalentador, pero verdadero paralelismo, verdaderamente, creo que los espectadores, en actitud introspectiva, se pusieron en la piel de aquellos que están subidos en esa noria, para bien o para mal. Y es entonces cuando nos dimos cuenta de todo lo que Maruja Torres pretendía hacernos arraigar.
Llegando, pues, al turno de preguntas, solo pude cazar una respuesta de Maruja Torres en la que, durante el franquismo nunca se pudo mostrar tal y como ella sentía, como la mayoría de personas dedicadas a la información y no tan solo a la información. Sin embargo, después de ese periodo de tiempo, Maruja Torres dijo que "saqué de mí aquella parte que desde pequeña me intentaron ahogar". ¡Qué manera de poner el punto final a una conferencia! Habla por sí sola.
Realmente y simplemente puedo decir: respeto y admiración hacia tan gran profesional.
Ya nos gustaría a más de uno poder evolucionar tanto en nuestra vida personal como en nuestra vida profesional para llegar a ser alguien parecido a Maruja Torres.
Que no decaiga.

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